Monday 18 January 2021
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Nutricionista UPLA advierte sobre riesgos de los menores de dos años que consumen azúcares

Nutricionistas UPLA advierten sobre los riesgos del
consumo de azúcares en menores de dos años
***Cuando la alimentación podría relajarse en verano, especialistas
plantean que azúcares contienen alto contenido de calorías que
generan efectos perjudiciales sobre la salud, como mayor prevalencia
de obesidad, desarrollo de enfermedades no transmisibles (diabetes) y
caries dentales, entre otros.

Si tiene niños menores de dos años, ponga atención, porque no deberían consumir
cualquier tipo de alimento, especialmente cuando en verano podríamos “relajar” la
alimentación considerando que estamos en época de vacaciones y abandonar las
rutinas que hemos seguido los meses anteriores.
La Guía de Alimentación para el menor de 2 años del Ministerio de Salud
recomienda la mantención de la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses,
sin necesidad de entregar otros alimentos sólidos o líquidos; también incorporar, a
partir de esta edad, la alimentación sólida complementaria a la lactancia materna.
Así lo precisan las nutricionistas Sofía Coñuecar Silva y Viviana Díaz Fredes,
académicas de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Playa
Ancha (UPLA), quienes hacen algunas recomendaciones que debemos tener en
cuenta si tenemos menores de dos años.
ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA
En relación a la alimentación complementaria, se sugiere incluir alimentos como
arroz, fideos, avena, sémola, papas, vegetales y carnes bajas en grasa para la
comida, y frutas, crudas o cocidas, solas o mezcladas, sin adición de azúcares ni
miel, para el postre y/o colaciones. Subrayan que es importante destacar que, la
consistencia de las distintas comidas será mayor en la medida que se produzca la
erupción de los dientes y maduren las funciones bucales. Por último, aconsejan
que una vez que el niño comience a consumir alimentos sólidos más enteros, es
posible empezar a ofrecerles agua, pero sin la adición de azúcar, miel, ni otro
saborizante o edulcorante natural o artificial. En cuanto a los jugos, néctares,
bebidas o similares, no son recomendados ni necesarios para el desarrollo del
niño, por lo tanto, se debe evitar el consumo de este tipo de bebestibles.
“Los niños menores de dos años no sólo deben evitar comer helados y
dulces, sino que también golosinas, cereales de desayuno azucarados,
chocolates, confites, galletas, pasteles, jugos y bebidas, porque todos
ellos son considerados alimentos no saludables, altos en energía, sodio,
azúcares y/o grasas saturadas. Por este motivo, no son recomendados
para el consumo en menores de dos años. Inclusive en las Guías
Alimentarias para la Población Chilena se han estipulado dos mensajes
que invitan a la población, en general, a evitar su consumo, lo que nos
demuestra que son totalmente desaconsejados en cualquier grupo de
edad. Los mensajes que tienen esta orientación son: Si quieres tener un
peso saludable, evita el azúcar, dulces, bebidas y jugos azucarados, y lee
y compara las etiquetas de los alimentos y prefiere los que tengan menos
grasas, azúcar y sal (sodio)”, afirma Sofía Coñuecar.
CONSECUENCIAS
Las nutricionistas enfatizan que el consumo de estos alimentos crea hábitos no
saludables en los infantes, influyendo sobre la calidad nutricional de la dieta e
incluso pudiendo potenciar el aumento hacia el rechazo de las comidas, lo que en
el tiempo podría traducirse en alguna deficiencia de vitaminas y/o minerales en el
niño(a). Asimismo, el alto contenido de nutrientes críticos de riesgo,
especialmente de azúcares, genera efectos perjudiciales sobre la salud, como una
mayor prevalencia de obesidad, desarrollo de enfermedades no transmisibles
como la diabetes, caries dentales, entre otros.
Agregan que existen estudios que han evidenciado que la nutrición durante los
primeros 1000 días, partiendo desde la concepción y hasta los dos años, es
fundamental porque sienta la base para la salud a lo largo de toda la vida, una
especie de programación temprana, que podría influir sobre el desarrollo y
aparición de enfermedades no transmisibles a corto, mediano y largo plazo,
especialmente la obesidad.
También debemos estar atentos al mal uso de los edulcorantes artificiales, cuyo
efecto en el uso de los niños aún no está tan claro.
“No es recomendable la ingesta de bebidas ni jugos tanto artificiales
como naturales en los niños. Por otro lado, tampoco se recomienda el
consumo de edulcorantes artificiales como la stevia, sacarina, aspartame,
sucralosa, ni de forma directa ni como aditivo en alguna preparación, en
este caso en algún jugo o bebida, debido básicamente al kilogramo de
peso que tienen los niños, porque como son más pequeños, se podría
alcanzar la ingesta máxima tolerable de edulcorante por kilogramo de
peso y, además, no hay ningún tipo de suficiente evidencia que nos diga
que la ingesta de estos edulcorantes sea seguro en esta etapa de la vida”,
dice Viviana Díaz.
Entonces ¿cómo refrescar a los niños menores de dos años? Las nutricionistas
sugieren hidratar durante los primeros meses con la lactancia materna. Esto,

porque la leche de la mamá contiene el agua suficiente para la hidratación del
niño. Después, se recomienda la hidratación con agua y, en el caso de que el niño
se rehúse a tomarla, insistir con la ingesta de agua hasta que el niño logre
adquirir el hábito. Las frutas congeladas son una buena opción para refrescar del
calor a los mayores de 6 meses, que han iniciado ya la alimentación
complementaria.

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