Sunday 25 October 2020
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Estrategias para aumentar laeficiencia en el riego

Estrategias para aumentar la
eficiencia en el riego

 

 

Es un hecho que el agua es un
recurso cada vez más escaso, y que es clave para la producción de alimentos. La
ocurrencia de largos periodos de escasez hídrica debido a la
disminución de las precipitaciones anuales son las consecuencias para la
fruticultura del cambio climático como un fenómeno que generará eventos ambientales
extremos en los próximos años.

Carlos Zúñiga E. , ingeniero agrónomo del INIA La Cruz y Jaime Otárola A. de INIA Rayentué explican algunas estrategias para aumentar la eficiencia en el riego.

El doctor Zúñiga
recuerda, “nos encontramos frente a un evento de sequía de aproximadamente 10 años,
el cual en el último per
íodo ha implicado una disminución del 70% de la disponibilidad de agua para
riego en la zona central del país”. Dado este contexto, asegura, “
resulta imprescindible tener una estrategia de
acción rápida ante la falta de agua que permita producir fruta con adecuados estándares
de comercialización a través del uso eficiente del agua”.

A continuación, los
especialistas en riego del INIA plantean distintas estrategias agronómicas, previo
a la plantación y en plena producción, que optimizan el uso del agua en zonas
donde la fruticultura se posiciona como un importante elemento exportador.

 

Estrategias
previas a la plantación

 

Elección de los
cultivos en función de las condiciones edafoclimáticas

 

Para maximizar la
productividad, se debe realizar la elección de la especie y de la combinación
variedad/portainjerto teniendo en cuenta, además de consideraciones de orden
económico y comercial,
las
condiciones climáticas (horas de frío, período libre de heladas, días grado y
la demanda atmosférica) y de suelo (características químicas y físicas y su
variabilidad) de tal forma que, bajo una determinada disponibilidad hídrica,
estas no sean limitantes para que el cultivo seleccionado manifieste su máximo
potencial productivo.

 

Sectorización
de cuarteles de acuerdo a condiciones físicas de suelo

 

Para
lograr un buen manejo de riego se hace necesario contar con un mapa o plano de
suelos donde se agrupen los sectores similares en cuanto a las propiedades
físicas del suelo que van a definir la cantidad de agua fácilmente aprovechable
por las plantas. De estos planos se determinan los suelos predominantes y más
representativos para cada sector de riego con el fin de lograr una distribución
más uniforme y eficiente del riego.

 

Considerar oferta y demanda de agua del huerto y elección del método de
riego

 

Considerar la
disponibilidad de agua del predio y la eficiencia del sistema es clave para
definir la superficie que efectivamente se puede regar en el largo plazo. Es necesario
analizar la oferta y demanda de agua a nivel predial para finalmente definir el
método de riego a utilizar. La relación entre la cantidad de agua que sale del
punto de suministro y la que realmente aprovechan las plantas es lo que se
denomina eficiencia de aplicación. Se expresa mediante un porcentaje y difiere
entre sistemas de riego.

 

Estrategias
en plena producción

 

Programación del riego a través de balances hídricos

 

Para ocupar el agua
de manera más eficiente se debe programar el riego considerando la demanda
evapotranspirativa de la atmósfera. Este valor se puede obtener de la red de estaciones
meteorológicas automáticas de INIA que están disponibles en internet (
www.agromet.cl). Es necesario además tener en cuenta el estado de desarrollo del
cultivo. En este aspecto, a través de imágenes satelitales se puede obtener el
coeficiente de cultivo de cada especie en particular.

INIA, junto con
otras universidades nacionales, con financiamiento FIA, está desarrollando una
Plataforma Agrícola Satelital (PLAS), de acceso público, para la determinación
de requerimientos hídricos  a nivel
predial (
http://maps.spiderwebgis.org/login/?custom=plas).

 

Control del riego

 

Como complemento a
lo anterior, es indispensable tener un sistema de control del riego a través de
calicatas periódicas y de sensores de humedad de suelo. Esto también puede ser
apoyado con mediciones del estado hídrico de las plantas mediante el uso de una
cámara de presión tipo Scholander.

 

Estrategias de riego complementarias

 

Existen prácticas
de manejo de riego complementarias, que ayudan a reducir el consumo de agua en
períodos de escasez, como es el riego deficitario controlado (RDC). El RDC
consiste en aplicar menos agua en ciertos períodos del desarrollo de la planta.
Por ejemplo, reducir la cantidad de agua en un determinado porcentaje en
postcosecha, resulta de gran ayuda puesto que en los meses estivales la
disponibilidad de agua alcanza un mínimo anual.

 

Existen
alternativas que permiten reducir la evaporación directa desde el suelo y que
no implican afectar a las plantas. Una estrategia es efectuar riegos de mayor
duración pero menos frecuentes para disminuir el agua en superficie y por lo
tanto la evaporación del suelo. El uso de sistema de riego por goteo genera el mismo
efecto al disminuir la superficie de suelo mojada. Estas acciones se pueden
complementar con el uso de un mulch plástico en la sobre hilera o de cubierta
vegetal (restos de poda o paja).

Alternativamente,
se puede utilizar mallas o cubiertas plásticas sobre los cultivos que
disminuyen la demanda hídrica en un 25 a 30%. Por último, los tranques de
acumulación de agua son fuentes de pérdida importante de agua por evaporación,
estos se pueden cubrir con mallas u otras alternativas que puedan disminuir la
evaporación directa. También es necesario considerar su revestimiento para
evitar pérdidas por filtraciones.

 

También es un hecho que una
sequía no se puede predecir a ciencia cierta y tampoco evitar. Sin embargo,
cualquier esfuerzo enfocado en aumentar la eficiencia del uso del agua resulta
beneficioso ya sea en períodos de escasez o no




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